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POESÍA ESPAÑOLA
GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER (Sevilla, 1836 – 1870)





Vida

Hijo de un pintor que firmaba con el apellido de antepasados de origen flamenco, queda huérfano a los 5 años y entra al internado de San Telmo. Después vive con su madrina y lee a románticos franceses, ingleses y alemanes. Recibe clases de dibujo y entra al taller de su tío. Ya en la literatura se traslada a Madrid y con penurias económicas escribe poesía en los periódicos. Profundamente cristiano y conservador, comienza la obra La historia de los templos de España y adapta comedias y zarzuelas. Sufre un desengaño con Julia Espín, música, y acaba casándose con Casta Esteban: matrimonio fracasado pero tiene tres hijos. González Bravo, ministro de la Gobernación de Narváez, le nombra fiscal de novelas (censor) y publica sus Rimas, que se pierden cuando la sublevación republicana contra Isabel II en 1968 y tienen que huir a París. En Toledo, Bécquer las vuelve a escribir de memoria en Libro de los Gorriones. A su muerte sus amigos publican sus Rimas en base temática. Hasta entonces no es reconocida su valía.


Características de su obra


- Anticipa el simbolismo
- Ideas poéticas influenciadas por Heine: el hombre actual ha perdido la cifra o clave para entender la creación y tiene que ir a los orígenes, mitos religiosos y tradiciones populares.

- La poética de Bécquer:

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Poesía es religión: el creador del mundo es una poeta genial; el poeta, como creador, se parece a Dios (Huidobro).
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Poesía es amor: la ley que permite la comprensión del mundo es el amor (es el único modo de conocimiento; la mujer despierta el sentimiento del amor y, por ello, de la poesía).
- El poeta necesita sensibilidad e inspiración pero está condenado al fracaso tanto en el amor (ideal incorpóreo) y en la poesía, pues es inefable. La palabra es insuficiente para comunicar las ideas. El único camino es la sugerencia.


Rimas (escritas en los 60; publicadas a su muerte en 1871)

Temáticamente en 4 series (aunque se desconoce el orden original,  y cuáles componen el corpus; Bécquer corregía mucho):
a) la de la poesía,
b) la del amor,
c) la del desengaño y el fracaso,
d) la de la desolación absoluta.


Rima IV: “habrá poesía”:

- existencia independiente de la poesía respecto del poeta.
- Gradación temática: mundo de lo sensible – mundo del misterio – mundo del sentimiento – en el amor.
- “Mientras la humana ciencia no descubra / las fuentes de la vida”, “mientras se sienta que se ríe el alma”, “mientras haya unos ojos que reflejen”.
- La anáfora (“Mientras”) y el estribillo (“¡habrá poesía!”) configuran un paralelismo que hacen que el lector se introduzca cada vez más en el poema.
- Versos de 11, 7 y 6 sílabas que preludian las innovaciones formales del modernismo.


Rima XVII :

- “HOY LA TIERRA Y LOS CIELOS ME SONRÍEN, / hoy llega al fondo de mi alma el sol, / hoy la he visto…, la he visto y me ha mirado... / ¡hoy creo en Dios!”
- Expresa los elementos fundamentales de su concepción amorosa: terrenales (tierra, cielos, sol), humanos (mujer), sobrenaturales (Dios). Todos expresan el amor, la suprema ley del universo.


Rima XLI   “No pudo ser”:

- “TÚ ERAS EL HURACÁN Y YO LA ALTA / torre que desafía su poder”, “hermosa, tú, yo altivo: acostumbrados”.
- Paralelismo formal (sintáctico) y temático y correlación de conjuntos semejantes en torno a la dualidad tú-yo.
- El tema fundamental es la fuerza (activa o pasiva, antítesis justificada en el estribillo “¡No pudo ser!”).


Rima LII   “Llevadme con vosotras”:

- “Ráfagas de huracán que arrebatáis”, “Nubes de tempestad que rompe el rayo”.
- Desesperanza y desolación absolutas. El poeta, lleno de angustia y amargura, desea la muerte.
- Dinamismo in crescendo (playas desiertas, ráfagas de huracán, nubes de tempestad).