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POESÍA ESPAÑOLA
JUAN RAMÓN JIMÉNEZ (Huelva, 1881 – 1958)



Vida

Estudia Derecho en Sevilla pero lo abandona, lee a Bécquer, Rosalía de Castro y los románticos alemanes, y marcha a Madrid después de darse a conocer con el poema
Nocturno al modernismo madrileño. Muere su padre y él enferma de  tuberculosis. Es hipersensible y tímido. Va a un sanatorio francés y lee a los simbolistas. Vuelve a Moguer, Huelva, pero en Madrid conoce a su futura mujer y colaboradora, Zenobia Camprubí, traductora del poeta hindú Rabindranaz Tagore. Funda revistas literarias –es inflexible en el juicio de lo mediocre- e influye muchísimo a los poetas del 27 ejerciendo de maestro literario. En 1936 marcha a USA y a Puerto Rico. Recibe el Nóbel en 1956.


Características de “la Obra”


- Afán de perfeccionismo: corrige constantemente sus versos, incluso después de publicados.
- Temas: miedo a la muerte y a la soledad.
- Poesía pura.

1ª fase modernista “Luego se fue vistiendo / de no sé qué ropajes; / y la fui odiando sin saberlo”: luminosidad, colorido, musicalidad, sinestesias, melancolía, ensueño modernista de Ninfeas (1900), Arias tristes (1903), Platero y yo, poema en prosa, aunque todos con cierta interiorización y describiendo un paisaje subjetivo proyectando en él su estado de ánimo, como Machado.

2ª fase “mas se fue desnudando / y yo le sonreía”: Diario de un poeta recién casado (1917),  El otoñado: Reniega del modernismo –limpiándose de lo superfluo- y tiende hacia la interiorización y la belleza y pureza expresivas pero dificultad de compresión, cierto hermetismo, paralelismos sintácticos, sinestesias, tiempo presente, durativo e intemporal. En la plenitud de belleza del poema cree encontrar la eternidad (“Chorreo luz: doro el lugar oscuro / .../ Lo todo que es el colmo de la nada”).

3ª época “y se quito la túnica, / y apareció desnuda toda...”: Animal de fondo (1949), depuración máxima de su poesía y de un inexpugnable hermetismo. Las dificultades expresivas las resuelve con un lenguaje sencillo; el hermetismo está en sus ideas, no en el lenguaje, como algunos del 27. Se apela a la emoción y sensibilidad para descubrir las imágenes que no son obvias “tu voz de fuego blanco”. La poesía antes que palabra es conciencia.



Juan Ramón Jiménez recitando sus poemas:

http://www.epdlp.com/ram/jimenez.ram