El tango y San Telmo son uno. En los años 80 del siglo pasado surgió este baile, que consta de 100 pasos, y que inicialmente fue rechazado por las clases porteñas más altas, hasta que se puso de moda en Europa y terminaron por aceptarlo. Carlos Gardel y Astor Piazzola acabaron universalizándolo. Es un baile muy sensual con un constante contacto físico de la pareja para que la chica perciba los movimienos que el hombre le transmite. Algunos de mis pasos favoritos son: el ocho, el gancho y el enlace. Esta es la Plaza de Dorrego, en pleno corazón de San Telmo, donde he pasado casi toda mi estadía en Buenos Aires, en compañía de mis ya buenos amigos del "Café del Árbol" y "Pappadeus".
Los domingos, en la plaza se organizaban gratuitos espectáculos de tango cantado y bailado y, tras la exhibición de los profesionales y previo paso de la gorra, muchas parejas de espontáneos salían a la pista. |