Volver a CUBA
La primera vez que fui a Cuba en el 95, la música que pegaba entonces era el primer álbum de Enrique Iglesias, el hijo de Julio. No importaba dónde fueras, sus canciones con ese romanticismo nasal tan característico suyo sonaban y sonaban. Seis años más tarde, los gustos habían cambiado, por supuesto, y Cuba seguía una tendencia que ya se dibujaba por el Caribe latino, por Colombia y por el sur de Estados Unidos. Se trataba de un hip-hop en español muy característico, que estaba haciendo estragos: el grupo en cuestión se llamaba Pesadilla. Aquí van algunas de sus letras de entonces: " Me tienes que olvidar / lo tienes que entender / ya no te puedo amar / estoy amando a otra  mujer ", " Esto lo lamento / tienes que entender todas las huellas se las ha llevado el viento / pasaron los meses y ahora estoy más contento / no por el dolor sino por ese sufrimiento......". Era como los contenidos tradicionalmente latinos de amores perdidos -que se veían en los vallenatos, las bachatas, las salsa,etc.- se incluyeran en ritmos hiphoperos de estilo norteamericano.
   Años más tarde, esto daría lugar al reguetón, ahora seguro que la música reina en las discotecas.
Bailando con cubanas (Trinidad, agosto 2001)