Volver a CUBA
Kati y Yoli, mis simpáticas, morenas y pacientes profesoras de salsa en Baracoa. Eran bailarinas en el único hotel elegante del pueblo costero y siempre nos encontrábamos en los espectáculos. Como muchas chicas que se dedican al baile en Cuba, su sueño era trabajar para una compañía de baile que haga galas internacionales o, por lo menos, conocer a algún extranjero interesante con el que casarse y salir de la isla.