| Durante mi estancia en Manila visité varias veces el estupendo Instituto Cervantes, situado en Ermita, junto al antiguo Casino español -ahora llamado "cachino" porque sus dueños son chinofilipinos ricos-, donde sus directores me invitaron al ballet de Sara Baras, que venía a Manila a representar su Carmen. Fue un espectáculo fragmentado en muchas escenas, una adaptación muy personal para el flamenco, apoyado en un gran colorido del vestuario. Al evento asistió la flor y nata de Manila y toda la comunidad de españoles en la ciudad.Al día siguiente Sara Baras vino al Cervantes y pudimos charlar un rato con ella. Sin sus trajes de volantes no parecía la misma, y me sorprendió lo llana y accesible que era. |