| En Boracay, la mayoría de los turistas contratan alguna excursión para bucear sobre los corales y visitar las islas cercanas. A pesar de lo cutre que resulta todo, un paseo en barco en contacto con el mar siempre se agradece: a apenas 3 ó 4 metros de profundidad multitud de pececitos azules te rodean, y alguna estrella de mar se deja coger en el fondo. Veo como una morena asoma la cabeza y los dientes escondida entre los corales y decido volver a la embarcación, a charlar con una pareja de simpáticos filipinos de Manila. |