| Por lo que sabemos de libros como el Chilam (alto sacerdote) Balam (jaguar) y más tarde por los cronistas-soldados españoles en Tenochtitlán, tanto los mayas como los aztecas tenían un universo de dioses muy complejo y era costumbre entre ellos entrar en contacto con las divinidades como Huitzilopotchli (señor de la guerra), Tonatiuh (dios del sol, con el que más tarde sería confundido Pedro de Alvarado en su conquista de Guatemala por sus cabellos claros), Tlaloc (dios de la lluvia), etc. por medio de alucinógenos y/o mediante la abundante pérdida de sangre (a través de la lengua, orejas, pene, etc.) para que el desvanecimiento de la consciencia ayudase a la conexión con el otro mundo. |