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LITERATURA MEJICANA
JUAN RULFO (Méjico, 1918 – 1986)



Vida

Huérfano de padre asesinado y de madre, se cría con su abuela y después en un orfanato. Estudia en Guadalajara cuando la Guerra de los Cristeros (1926-1929). En 1935 trabaja en el D.F. en la oficina de Inmigración durante 10 años. Escribe cuentos. Escribe El llano en llamas. Director del Departamento Editorial del Instituto Nacional Indigenista. Guionista de cine y televisión. Premio Nacional de Literatura de Méjico (1970) y Premio Príncipe de Asturias en 1983.


Características de su obra

- Autodidacta: influencia de novelistas mejicanos (Azuela, Agustín Yáñez, Martín Luis Guzmán) y extranjeros (Joyce, Faulkner, Wolf, Dos Passos, Hemingway) incluyendo a los nórdicos Selma Lagerlov y Halldor Laxness.
- Incluido con Arguedas en la “Nueva novela” hispanoamericana 1945-1960 (Menton lo llama neorrealismo) que ofrecen lo urbano y lo social, con sistemas de símbolos muy bien construidos.
- Escritor de la brevedad y economía expresiva que huye de la emotividad y barroquismo.


Obras

El llano en llamas (1953):

- libro de cuentos.
Temas: soledad del hombre y desolación del mundo al que ha sido arrojado. Al sudeste de Jalisco devastada por la Revolución y la guerra de los cristeros.

- “
Es que somos muy pobres”: narrador 1ª persona, un niño que relata una riada y la pérdida de la vaca de su hermana, que se volverá “piruja”. Sensualidad e insinuación del incesto: “los dos pechitos de ella se mueven de arriba abajo”.

- “
No oyes ladrar los perros”: Ignacio, bandido, llevado a espaldas por su padre (como Pedro Páramo y su hijo Miguel). Información dosificada a través de escenas retrospectivas en diálogos. Final abierto, ambiguo.

- “
Nos han dado la tierra”: Narrador en 1ª persona del plural en el Méjico posrevolucionario. Uso de diálogos: “Es que el Llano, señor Delegado...”.

- “
Diles que no me maten”: Profusión de escenas simultáneas con cambio rápido del punto de vista (omnisciente, indirecto libre, diálogos –como cuadro cubista).

- “
El llano en llamas”: en 1ª persona, al salir de la cárcel una de las muchachas forzadas por él lo espera. Violencia absurda en el descarrilamiento del tren, en las batallas: “¡Viva Petronilo Flores!”.

- “
Macario”: en 1ª persona, un niño retrasado que se golpea la cabeza para oír el tambor. Superstición religiosa.




Pedro Páramo (1955)

Argumento y personajes:

A la muerte de su madre, Juan Preciado viaja hasta Comala, su pueblo natal, cerca de Guadalajara, en México, para conocer a su padre, Pedro Páramo. Cuando llega al pueblo, ya sólo un montón de casas deshabitadas, diversos personajes –reales e irreales, muertos todos, en suma- reconstruyen la historia de Pedro Páramo:
En su niñez, la familia pasa ciertas apreturas económicas y él se enamora de Susana, una niña del pueblo que habría de irse del mismo dejando a Pedro soñando con ella. Cuando muere el padre de Pedro Páramo, éste se hace cargo de la finca familiar, en ese tiempo casi en bancarrota. Se casa con Dolores, la futura madre de Juan Preciado, para mantener la finca, pues ésta era su principal acreedora, aunque Dolores, al descubrir que aquel en realidad no la ama, se marcha del pueblo con su bebé. También ordena matar al resto de sus acreedores y, por medio de la violencia y el miedo, desde su finca “La media Luna” acaba controlando el pueblo, con el beneplácito –o al menos el silencio- del cura Rentería.
Tiene otro hijo, Miguel Páramo, que ya desde muy joven comienza a matar a hombres del pueblo y a violar muchachas (siendo siempre protegido por su padre y el abogado de la familia), hasta que muere en un accidente montando a caballo. Llega el tiempo de la Revolución Mexicana y encarga a uno de sus hombre que se una con 300 más a los revolucionarios, que se convierten en hombres de Pancho Villa primero y de Carranza y Obregón después, para acabar en el bando del sorprendentemente alzado en armas Padre Rentería. La vuelta de Susana (su novia de la infancia) al pueblo anima a Pedro Páramo pero la enfermedad y ulterior muerte de ésta lo hunden en la depresión, hasta que es asesinado por Abundio, uno de sus hijos bastardos y el primer personaje fantasmagórico que Juan Preciado –ya también convertido en alma erante- encontrara llegando a Comala.


Tiempo y narrador:


La novela tiene básicamente
dos puntos de vista narrativos, que coinciden con dos momentos temporales diferentes, y que se alternan en la misma, constantemente sin aviso previo, con lo que su lectura resulta un tanto confusa, a saltos:
   - En primer lugar, un narrador personaje en primera persona, Juan Preciado, hijo de Pedro Páramo, que llega a Comala después de la muerte de su padre y dialoga con Dorotea en la misma fosa.
   - En segundo lugar, un narrador omnisciente en tercera persona, que cuenta la vida de Pedro Páramo desde su infancia hasta el momento de su muerte, con abundante uso de diálogos.
La novela comienza con el narrador en primera persona, Juan Preciado, que se va encontrando a diversos personajes (Abundio, Eduviges, Damiana Cisneros, Dorotea) que le sumergen en lo que fue la vida del pueblo y de su padre. Estos enigmáticos personajes van desapareciendo sin mayor explicación pero cada uno de ellos termina aclarando que el anterior personaje estaba muerto para cuando Juan Preciado lo conoció. Dentro de este narrador en primera persona también se distingue la voz de Dolores, la madre de Juan Preciado, siempre en cursiva, rememorando aspectos físicos y de la naturaleza del pueblo.
La transición de este primer punto de vista narrativo al narrador en tercera persona suele acontecer a través de alguno de los personajes mencionados anteriormente o de alguna de las historias contadas por ellos. En el sentido inverso, ocurre exactamente igual.
La narración en tercera persona no es lineal, es decir, los acontecimientos se narran por asociación o alusiones y no cronológicamente.
Al comienzo de la novela hay un claro predominio de la primera persona, y al final de la misma, el narrador omnisciente prevalece.
En un punto de la historia de Juan Preciado, cuando éste descubre que él también ha muerto, la voz narrativa en primera persona se traslada a Susana (la novia de la infancia de Pedro Páramo), siendo los diálogos de aquél asumidos por el narrador omnisciente a través de «».
La historia con mayor número de cambios de puntos de vista narrativos y temporales es la de Miguel Páramo, en total ocho (a través de Eduviges, del Padre Rentería, de Anita, de Dorotea, de Fulgor, de Pedro Páramo, y de diversos personajes del pueblo), convirtiéndose en un rompecabezas que sólo se soluciona al terminar el libro.
Tiempo inmóvil con alusiones: mediante la condensación, elipsis, alusiones y evocaciones.

Estructura

- 70 fragmentos sin numerar, separados por blancos tipográficos.
- Argumento en el contexto de la Historia mejicana de la Revolución y el discurso fragmentado.
- Estructura cerrada: comienza y termina con Abundio; el tiempo no es progresivo.
- Comala, como pueblo de muertos, presenta una doble perspectiva mítica: Paraíso / Infierno. La Media Luna, La Andrómeda.


Temas

- frontera vida / muerte.
- Búsqueda del paraíso, del origen, de las señas de identidad.
- Reflexión sobre la Historia de Méjico y las contradicciones de la Revolución.
- Presencia de las 3 fuerzas en el pueblo: Estado, Iglesia y Terratenientes.