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FOTOS DE MÉJICO
Apenas llegué a Méjico desde Miami, cogí uno de los autobuses en el aeropuerto con dirección a Cuernavaca, a algo más de una hora de la capital, pero mucho más tranquilo. Me quedé un par de noches en la ciudad y pude patear sus calles y visitar el Palacio de Cortés, que sirvió de residencia al conquistador hasta su definitiva vuelta a España en 1540.
Hernán Cortés es una figura controvertida en la historia de España y América. Si se caracteriza por algo es por su inteligencia política. La toma de Méjico y la primera entrada en Tenochtitlán fueron fruto de su inteligencia y maquiavelismo para con los jefes indígenas, a los que usó en su beneficio. El relato de los acontecimientos por parte de Bernal Díaz del Castillo, uno de sus soldados que reclama una mayor atención hacia el soldado de a pie a la hora de considerar la conquista, lo presenta como un buen y valiente soldado, hábil negociador, pero también obsesionado con su imagen, ambicioso y rácano a la hora de repartir ganancias y especialista en sobornos para conseguir sus objetivos -éstos tuvieron mucha importancia en la derrota de Pánfilo de Narváez-. Ya no estamos frente a un fanático religioso incompetente en el gobierno como Colón sino frente a un verdadero político. Ello no le evitó que el rey Carlos V finalmente le quitase la gobernación del territorio y prohibiese la publicación de sus
Cartas de Relación, aunque finalmente lo nombró Marqués del Valle de Oaxaca y capitán general.
El conquistador en su palacio (Cuernavaca, diciembre 2003)