Volver a
FOTOS DE MÉJICO
La ciudad en el lago de sangre (Méjico D.F., diciembre 2003)
Este debía ser el aspecto de la ciudad de Tenochtitlán que los estupefactos españoles al mando de Cortés encontraron guiados por Moctezuma. Una ciudad de 200.000 habitantes, con una organización social compleja, en la que predominaba lo guerrero y lo religioso. A pesar de todas las trabas que que el emperador-dios azteca había interpuesto para que Cortés no llegase a la ciudad, los éxitos militares de éste, su alianza con los tlaxcaltecas, y un miedo atávico a la vuelta anunciada del dios Quetzalcoatl por el este, hicieron que Moctezuma les abriera las puertas de sus palacios, hasta que fue apresado en uno de ellos por esos hombres con armaduras y caballos. El carácter religioso tan marcado en la sociedad azteca (culto y sacrificios humanos a los dioses, guerras floridas que involucraban a otros pueblos como Cholula, Tlaxcala y Huetjotzingo, estrictos procedimientos sacerdotales mediante el ayuno, las drogas y el desangramiento de lengua, oreja y pene para entrar contacto con los dioses, etc.) era un intento por parte de los mexica de acabar sometiendo a todos los pueblos centroamericanos a un nivel psicológico-religioso, ya que en ese momento la dominación era sólo por medio de la fuerza. De hecho, los aztecas eran un pueblo relativamente joven que llevaban en el poder menos de dos siglos (la fundación de Tenochtitlán fue en 1325), y Cortés pudo valerse de esto para ganarse aliados entre los pueblos resentidos por la violencia de los aztecas y sus exigencias de tributos económicos y humanos, para realizar el cerco definitivo a la ciudad en 1521. La viruela y otras enfermedades contagiosas del Viejo Mundo para las que los americanos no tenían defensas biológicas naturales, ya habían hecho el resto.