| ALONSO CARRIÓ DE LA VANDERA (1715 – 1783)
El Lazarillo de ciegos caminantes (1775) - Bajo el seudónimo de “Concolorcorvo” (de piel oscura, indio o mestizo), un supuesto Calixto Bustamante Carlos Inca para burlarse de la burocracia colonial hace de narrador con una voz coherente en 1ª persona –tono desenfadado y cínico- que dialoga con un Carrió de la Vandera en la sombra. Es una persona real, su escribano en el viaje, aunque sólo lo acompañó entre Córdoba y Potosí. - En 1771 trabaja como visitador y comisario del servicio de postas y correos entre Montevideo-Buenos Aires y Lima. Durante 2 años recorre ese itinerario y tiene desavenencias con la admón. Colonial, acabando en prisión. - En el Prólogo aparecen las intenciones del autor –hacerlo sucinto y que sirva para los viajeros y para la gente del pueblo, a quien está dirigido-. El narrador se presenta como indio neto, autodenigrándose burlonamente. - Información minuciosa sobre lugares, gentes y costumbres en ese itinerario: censos de Buenos Aires, Cuzco y Lima (datos geográficos, históricos, estadísticos, de actividades comerciales) y el estado administrativo de las postas y correos en la ruta (“noticia de Lima a Buenos Aires en menos de 36 días” porque hay muchos malos caminos de mulas en las montañas). - Es un relato de anécdotas divertidas y una sátira del sistema colonial. - Resonancias literarias: Virgilio, Feijoo. - Muestra su frustración de funcionario español frente a la ineficiencia colonial española y las trapacerías de indios, negros y mujeres. - Defensa de la conquista española (resalta beneficios de los repartimientos de indios y obrajes, y el uso del español frente al quechua bárbaro) y recusación de la leyenda negra. - Uso de voces americanas. |
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