Volver a PORTUGAL
¡Joder qué fría! (Cascais, Lisboa, agosto 2006)
He estado en muchas playas en mi vida, pero en ninguna con agua tan fría como la de Cascais. Una vez que te decides a meterte notas que la hipotermia y la congelación de todas tus extremidades es sólo cuestión de minutos.
En tiempos zona donde tomaba el sol la burguesía portuguesa, dada la cercanía de Estoril y su casino, ahora su público es más normal.
Por lo demás, es una playa tranquila, pequeña, de familias, junto a un pueblecito bonito. Un poco aburrido, la verdad. Y además, no te puedes bañar.