| Tailandia es un lugar fácil de visitar, económico, y con gente muy amistosa en general. Cuando se piende en el Sudeste asiático, te vienen a la cabeza las aventuras de los personajes de Conrad, piratas, aventureros, el tigre de Malasia. Pero de eso queda poco en este país, que por algo es el destino turístico más importante de la zona. Pero aun así se pueden encontrar cosas muy auténticas, pequeñas aventuras en las cosas más simples, como un viaje en barco, una conversación con un abuelo, una cerveza con un travesti, o incluso un encuentro con un hawaiano. Al final el viaje, más que encontrártelo, lo acabas proyectando tú mismo sobre los demás. Pero si lo vives buscando el pedacito de humanidad que hay en toda persona y en todo lugar, llegarás a entenderlo y la experiencia será buena, o al menos enriquecedora. |